Latinoamerica Musical nos pertenece a todos

LATINOAMERICA MUSICAL NOS PERTENECE A TODOS Y AL MUNDO (incluye la Recomendación relativa a la condición del artista aprobado en 1980 por la UNESCO)

Alicia Terzian (2010)

(Este ensayo se basa, fundamentalmente, en la “Recomendacion relativa a la condicion del artista”,aprobada por la Unesco en la 37ª sesion plenaria  realizada en Belgrado(ex Yugoeslavia) el 27 de Octubre de 1980 ,que fuera aceptada por la mayor parte de los paises integrantes de la Unesco aunque desconocida por la mayoria de los paises de América Latina y el Caribe y que adjunto al final.

Sabemos que la musica como parte de la cultura es un producto a traves del cual se manifiesta toda la sociedad.Como proceso dinamico la musica enriquece permanentemente las relaciones sociales,politicas y economicas de una sociedad.

Al valorizar el trabajo de nuestros musicos e interpretes estamos manifestando,como sociedad,nuestro respeto por su creatividad y dinamismo.

Al dar lugar al musico a expresarse a traves de su arte,sea interprete ,investigador o creador y en todos los generos, promovemos el placer de quienes reciben su mensaje y se logra el reencuentro de cada uno con sus propias raices.

A traves de la presentacion y difusion de las mas diversas formas de expresion musical y de creacion de los artistas de cada uno de los paises que forman nuestro continente defendemos el principio de respeto mutuo y hacemos gala de una accion politica comprometida con sus manifestaciones,dado que al defender la diversidad musical estamos integrando a todos sus ciudadano dentro de la sociedad evitando las fracturas logicas de la multiculturalidad.

Nos referimos a la diversidad musical como parte del patrimonio de cada pais latinoamericano que debemos no solamente preservar sino que constituye un factor importante para su desarrollo economico y social.

Su consolidacion deberia ser la base de los intercambios pacificos entre cada uno de los paises que lo forman asi como en el interior de ellos , respetando sus propias tradiciones .
Este principio podria llegar a ser el pilar del afianzamiento de la democracia .

Al diversificar la oferta musical que ofrecemos al ciudadano no solo enriquecemos la relacion entre los hombres y mujeres de la cultura con su publico sino que fomentamos el crecimiento de los artistas y a la vez demostramos la capacidad de creacion dentro de nuestra sociedad.

Una de las consecuencias mas significativas de una politica de defensa real del artista musico en cada pais de Latinoamérica y el Caribe nos permite promover el intercambio de conocimientos logrando la concientizacion de nuevos ciudadanos comprometidos con su propia cultura,favorecemos la integracion de cada ser humano al encontrarse con su propia identidad permitiendole proyectarse en el mundo y sobre todo,ofrecemos al mundo la realidad del talento de cada uno, que no tiene que ver ni con su posicion social o economica ,sino con el talento de nuestros artistas que expandimos en el interior de cada uno de nuestros paises y proyectamos en el mundo.

Cuando sostenemos a nuestros “aventureros” musicales,a quienes nos proponen formas y expresiones nuevas estamos permitiendo su crecimiento y a su vez ellos mismos nos ofrecen. a cada uno de los ciudadanos . la posibilidad de trascender en el mundo en un campo en el que somos fuertes y tenemos talentos.

Las industrias culturales y las nuevas tecnologias están en el centro de los interrogantes que nos hacemos sobre la preservacion de la diversidad cultural y,en este caso,de la diversidad musical.

Las industrias culturales dan identidad a la colectividad dado que son un medio de expresion y diálogo nuestras diferentes culturas.

Por ello es absolutamente necesario promover la cultura musical en todas sus expresiones en cada uno de los paises que integran nuestro continente y este tema debe figurar no solo en las agendas politicas sino también en el debate publico.

Todos sabemos que , en cada uno de nuestros paises . las empresas culturales se ven amenazadas en su independencia y en su capacidad de reforzar su posicion debido a a la concentracion e imposicion de un modelo producido por la mundializacion y por los supuestos “intercambios”.

Cada uno de nuestros paises corre el riesgo de ver su rica cultura musical sometida a las leyes del mercado y sus productos convertidos en mercaderia en venta al mejor postor.

Europa ha tomado medidas con muy buenos resultados a fin de adaptar las industrias culturales a la mas reciente realidad,pero siempre protegiendo las culturas locales y dando un gran espacio a la creacion sobre todo en materia musical.

Lo hizo en 1980 a través del Documento al que hago referencia al comienzo y,posteriormente,al promover la necesidad de respetar la “diversidad musical” en cada uno de los pueblos del planeta.

Es decir, Europa ha librado batallas contra la “macdonalizacion de la cultura”,pero la guerra aún no se ha ganado .

De todas maneras varios paises europeos han avanzado enormemente en la defensa de sus propios productos musicales promoviendo su conocimiento en los paises en desarrollo:sean los del Este europeo,los de extremo Oriente,los de Africa o los paises de America Latina.

Una de las claves del éxito para que los paises del continente latinoamericano logren difundir su propia cultura y música en el mundo deberia centrarse ,en primer término, en lograr la consolidacion de alianzas culturales entre los propios Estados que lo conformaan y sus empresas privadas con el fin de concientizar la necesidad de preservar y proyectar nuestra propia musica y cultura dentro de cada pais y hacia el mundo ,dejando de ser únicamente receptores de lo que producen los paises del primer mundo.

Sabemos que nuestros paises deben lograr reformas estructurales en el campo politico,social y economico cuyos resultados satisfactorios nos permitiran el fin de afianzar la democracia .
Sabemos muy bien que el tejido social de cada uno de nuestros paises se desgarró en diversos periodos de nuestra propia historia .

Es por ello que cada uno de nuestros gobiernos deben convertirse en actores de la dinamica de las industrias culturales en el campo musical ,dado que éstas seran generadoras de unidad social y lograran enormes avances en el objetivo de fijar nuestra propia identidad .

Pero nos falta definir lo que queremos ser no solo en la materia de la politica cultural sino en el de la politica musical dado que hasta ahora la realidad es que ,por lo menos en la Argentina, no contamos con una verdadera Politica cultural y tampoco con una Politica musical especifica a las  necesidades de nuestra sociedad.

Como continente latinoamericano debemos llegar a desarrollar mecanismos reales de ayuda cierta y efectiva a creadores e interpretes musicales  para que éstos puedan desarrollar su arte dentro o fuera de las fronteras.

En muchos de nuestros paises,no sabemos como , a quienes y de que manera apoyar las empresas culturales de manera organica y bien elaborada de manera que nuestro esfuerzo beneficie a todos los artistas y no solo a pequeños grupos.

Tampoco sabemos o no hemos logrado integrarnos ,con todos nuestros talentos , a los mercados potenciales que la musica ofrece no solo en cada uno de nuestros paises,sino tambien con todos los paises latinamericanos y con el mundo.

Por ello debemos lograr que la acción que se ofrece en materia de difusion de la cultura y la musica tengan un sentido y ofrezcan un panorama real de lo que crea y produce cada uno de nuestros paises.

La musica abre nuevos mercados y a traves de la musica podemos vender nuestros productos ,es decir, interpretes o creadores de los más diversos géneros .

A traves de la música y de alianzas que deberiamos concretar no solo en nuestro propio continente sino con los paises europeos o de Extremo Oriente podriamos no solo proyectar otra imagen mas creadora y vivaz de  nuestros paises, sino encontrar aliados para defender a nivel internacional posiciones politicas comunes .

En una vision mucho más profunda y duradera,las alianzas nos permitirian reforzar intercambios reales, no unilaterales como lo son hasta hora, logrando exportar a nuestros artistas,interpretes,obras,a todos los productos de nuestra propia industria musical.

Podriamos crear y consolidar circuitos de promocion musical dentro de cada uno de nuestros paises y con el mundo , ya sea a través de la accion del Estado que es el primer responsable, asi como a través de la acción de cada una de las instituciones musicales , empresas multinacionales o nacionales privadas instaladas en cada pais.

De esta manera lograriamos ampliar los horizontes del conocimiento de nuestra propia musica en el mundo , producir un real intercambio que nos permitiría luchar contra la intolerancia y promover ,a traves de la musica ,una cultura de la paz.

La siguiente pregunta que debemos hacernos es:

CULTURA O CONSUMO?

Hoy en dia sabemos que la palabra cultura se confunde con consumo ,no solamente de escuchar musica,sino tambien consumo a traves del cine,de la television y hasta simplemente de escuchar la radio.

Todos sabemos que cuando el Estado ha querido imponer masivamente la musica en cada uno de nuestros paises y a traves de Decretos el efecto en la poblacion ha sido el contrario.

Es necesario  democratizar el consumo de toda la musica que producimos y hacerlo por su valor estrategico de proyeccion en la formacion integral del ciudadano y de la poblacion.

Todos los que componemos o interpretamos musica ( sea popular,ciudadana,indigena,folklorica autentica o de proyeccion,musica historica de todas las épocas hasta la musica mas vanguardista ) podemos ser  un objeto de comercio o bien  portadores de nuevas ideas,de nuevos significados,de valores intangibles.

De acuerdo a la manera como  proponemos,presentamos ,publicitamos y/o difundimos en la poblacion la musica que producimos pueden ser mercancias de poco valor u obras y acciones perdurables y significativas para cada cultura y para la poblacion que las recibe.
No podemos aplicarles ni un criterio meramente economico,ni tampoco un criterio estrictament cultural.

Es sabido que la cultura y especificamente la musica,en tanto patrimonio y como creacion sigue dependiendo, en Europa sobre todo, de la accion conjunta del Estado y del Sector privado.

De acuerdo a como cada uno de los paises europeos  ha logrado manejar su producto musical es que hoy en dia su música ha logrado convertirse en producto de consumo diario dentro de sus fronteras llegando a exportarla  a nuestros  paises.

Si le añadimos el hecho de que hoy el mundo ha logrado un desarrollo espectacular a traves de la informatica , de la tecnologia digital , de las comunicaciones  que hace posible que imágenes y sonidos de manifestaciones culturales musicales de todo genero y de todo el mundo lleguen  a los lugares mas apartados de la tierra a traves de una simple compoutadora podemos hablar de una cultura musical globalizada.

Es también cierto que,de ésta manera, el mundo se enriquece con el conocimiento de la cultura musical de los demas y se instaura lo que la Unesco promueve,es decir: ”la diversidad musical y cultural “.

Pero esa ” diversidad musical globalizada” se logra siempre y cuando todos los pueblos de la tierra puedan estar incluidos en dicha  informacion y  lleguen a través de la comunicación,cuando la musica de cada pais del mundo pueda ser recibida efectivamente por los demas paises.

Pero todos sabemos que ésta situación es ideal pero no es real y mucho menos para el total de la poblacion mundial .

En America Latina las desigualdades economicas hacen que la mayoria de la poblacion esté economicamente empobrecida y por lo tanto alejada de los mas simples elementos de comunicacion de la cultura:el Internet.

El riesgo en este caso lo sufrimos todas nuestras sociedades que aceptamos jugar solamente el papel pasivo de receptores  y permitimos que los paises economicamente fuertes logren en nosotros el efecto que desean: uniformizar los gustos musicales y cultutrales obligandonos de ésta manera a imitar las música e imagenes que recibimos.
En éste caso su consecuencia será o bien la alteracion , la deformación y llegara a la pérdida de nuestra propia identidad cultural y musical hasta hacerla desaparecer.

Los paises ricos del planeta de hoy en dia ,sobre todo los europeos y los asiaticos subvencionan y apoyan a sus artistas ofreciendoles la posibilidad de hacer su carrera al darles posibilidades de estudio en sus paises y de perfeccionamiento en el exterior.

Al exportarlos,los paises inteligentes son concientes de que esos artistas llevan la impronta cultural de su pais y la imponen en el pais que los recibe.

Los artistas de los paises de América Latina deben defender su propia diversidad cultural señalando con absoluta claridad  a las autoridades locales de la cultura que el apoyo que permite a los extranjeros promover su propia cultura musical en cada uno de nuestros paises lo es en detrimento de nuestra propia cultura,de nuestra sensibilidad y del respeto que debemos hacia nuestros propios valores ,ya sean los históricos como los actuales, y que es necesario invertir más en promover y afianzar a nuestros propios artistas.

En America Latina la falta de inversion real en el campo de la cultura y de la musica se debe ,fundamentalmente,a la presion de los acreedores internacionales que incitan a los gobiernos a disminuir el gasto publico,a aumentar los impuestos,a descargarse paulatinamente de responsabilidades que en el pasado eran de su competencia como lo fueron la educacion en todos sus niveles , la salud  de la población , la cultura toda ,para abandonarlas al vaiven politico y social,suprimiendo su carácter social y transformandola simplemente en un negocio.

Una politica nacional que marque un plan estrategico inteligente de atraccion de los inversionitas locales y extranjeros que estan en el pais a fin de inducirlos a ofrecer fondos economicos para ser destinados a cubrir la promocion que la musica  tiene en gran cantidad y calidad en el campo de interpretes como en el de los creadores y en todos los generos en cada uno de nuestros paises , lograría el objetivo de proyectar a nuestros artistas no solo en el interior de nuestro continente sino impulsarlos en el mundo .

Latinoamérica es un semillero de talentos musicales  que deben ser  difundidos a traves de sus organismos oficiales de cultura y musica si queremos evitar su desaparicion o su absorcion por la logica puramente comercial.

La economia no es el unico criterio aplicable a la construccion de una identidad latinoamericana y  la logica del mercado no alcanza a garantizarnos la necesaria diversidad para el desarrollo de sectores tan basicos como la educacion,la salud ni mucho menos la cultura , la música,el arte y que es la condicion basica de una vida en democracia.

Debemos preguntarnos si ésta sociedad mundial tan perfeccionada no ha facilitado la globalizacion del mercado de la cultura y la música en detrimento de la emancipacion que se lograria a traves del reconocimiento de nuestra propia identidad .

El afianzamiento de nuestra identidad cultural y musical no es una limitacion sino una apertura y cuando mas intensos sean los intercambios entre musicas y culturas de todo el mundo con la de cada uno de nuestros paises , más rapidamente lograremos el milagro de preservar la existencia simultanea de nuestras identidades.

Mahatma Gandhi dijo: “Quiero que la cultura de todos los paises sople en mi casa libremente,pero no acepto ser derribado por ninguna rafaga”.

Concuerdo plenamente con Gandhi porque creo que  esa frase es la clave de nuestra emancipación y el camino hacia la posibilidad real de nuestra presencia cultural y musical en  todo mundo .

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Recomendación relativa a la condición del artista
Recomendación aprobada en la 37ma. sesión plenaria, el 27 de octubre de 1980.

La Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, reunida en Belgrado del 23 de septiembre al 28 de octubre de 1980, en su 21a reunión,

Recordando que en virtud del artículo I de su Constitución, la UNESCO se propone contribuir a la paz y a la seguridad estrechando, mediante la educación, la ciencia y la cultura, la colaboración entre las naciones, a fin de asegurar el respeto universal a la justicia, a la ley, a los derechos humanos y a las libertades fundamentales que sin distinción de raza, sexo, idioma o religión, la Carta de las Naciones Unidas reconoce a todos los pueblos del mundo,
Recordando los términos de la Declaración Universal de Derechos Humanos y en especial los artículos 22, 23, 24, 25, 27 y 1-8 que figuran en el anexo a la presente Recomendación,
Recordando los términos del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas y en especial sus artículos 6 y 15, que figuran en el anexo a la presente Recomendación y la necesidad de tomar las medidas apropiadas para la conservación, el desarrollo y la difusión de la cultura a fin de asegurar el pleno ejercicio de esos derechos,
Recordando la Declaración de los Principios de la Cooperación Cultural Internacional, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO en su 14a reunión, y en especial sus artículos 3 y 4, que figuran en el anexo a la presente Recomendación, así como la Recomendación relativa a la participación y la contribución de las masas populares en la vida cultural, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO en su 19a reunión,
Reconociendo que las artes, en su acepción más amplia y completa, son y deberían ser parte integrante de la vida y que es necesario y conveniente que los gobiernos contribuyan a crear y a mantener no sólo un clima propicio a la libertad de expresión artística, sino también las condiciones materiales que faciliten la manifestación de este talento creador,
Reconociendo que todo artista tiene derecho a gozar efectivamente de la seguridad y los seguros sociales previstos en los textos fundamentales, las declaraciones, el Pacto y la Recomendación antes mencionados,
Considerando que el artista desempeña un papel importante en la vida y la evolución de las sociedades y que debería tener la posibilidad de contribuir a su desarrollo y de ejercer sus responsabilidades en igualdad de condiciones con todos los demás ciudadanos, preservando al mismo tiempo su inspiración creadora y su libertad de expresión,
Reconociendo además que la evolución cultural, tecnológica, económica, social y política de la sociedad influye en la condición del artista y que, en consecuencia, es necesario proceder a una revisión de su condición que tenga en cuenta el progreso social en el mundo,
Afirmando el derecho del artista a ser considerado, si lo desea, como un trabajador cultural y a gozar en consecuencia de todas las ventajas jurídicas, sociales y económicas correspondientes a esa condición de trabajador, teniendo en cuenta las particularidades que entrañe su condición de artista,
Afirmando por otra parte la necesidad de mejorar las condiciones de trabajo y de seguridad social y las disposiciones fiscales relativas al artista, sea o no asalariado, habida cuenta de su contribución al desarrollo cultural,
Recordando la importancia, universalmente reconocida tanto a nivel nacional como internacional, de la preservación y promoción de la identidad cultural y del papel que en ese campo desempeñan los artistas que perpetúan las artes tradicionales o interpretan el folklore nacional,
Reconociendo que el vigor y la vitalidad de las artes dependen entre otras cosas del bienestar de los artistas, como individuos y como colectividad,
Recordando los convenios y recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que han reconocido los derechos de los trabajadores en general y, por consiguiente, los derechos de los artistas y, en particular, los convenios y recomendaciones cuya lista figura en el apéndice de la presente Recomendación,
Tomando nota, no obstante, de que algunas normas de la Organización Internacional del Trabajo permiten derogaciones o incluso excluyen formalmente a los artistas o a algunas categorías de los mismos, a causa de las especiales condiciones de la actividad artística y que, por consiguiente, es preciso ampliar su campo de aplicación y completarlas con otras,
Considerando además que la calidad de trabajador cultural que se reconoce al artista no debe menoscabar en modo alguno su libertad de creación, de expresión y de comunicación, y debe, por el contrario, garantizar su dignidad y su integridad,
Convencida de que la acción de los poderes públicos es necesaria y urgente para poner remedio a la situación preocupante de los artistas que se ha comprobado en muchos Estados Miembros, en particular desde el punto de vista de los derechos humanos y de las condiciones económicas, sociales y de empleo, para que los artistas disfruten de las condiciones necesarias para el desarrollo y la plena expresión de su talento, y para que puedan desempeñar su papel en la concepción y la aplicación de las políticas y de la animación culturales de las colectividades y los países, y en el mejoramiento de la calidad de la vida,
Considerando que el arte tiene un papel importante que desempeñar en la educación y que los artistas pueden ejercer con sus obras una influencia en la concepción que la pobllación entera, y en particular la juventud, pueden tener del mundo,
Considerando que los artistas han de poder estudiar y, si es necesario, defender colectivamente sus intereses comunes y que, en consecuencia, deberían tener el derecho de ser reconocidos como una categoría profesional y de constituir organizaciones sindicales o profesionales,
Considerando que el desarrollo de las artes, el respeto de que son objeto y el fomento de la educación artística dependen entre otros de la creatividad de los artistas,
Consciente de la índole compleja de la actividad artística, de las formas diferentes que reviste y en especial de la importancia que tiene, para las condiciones de vida y el desarrollo del talento de los artistas, la protección de sus derechos morales y materiales sobre sus obras, sus interpretaciones y ejecuciones, y sobre la utilización que de ellas se hace, así como de la necesidad de ampliar y reforzar esta protección,
Considerando la necesidad de esforzarse por tener en cuenta, en lo posible, la opinión de los artistas y del público en general en la elaboración y aplicación de las políticas culturales y de darles, con ese fin, los medios de una acción eficaz,
Considerando que la actual expresión artística se manifiesta en los espacios públicos y que éstos debieran acondicionarse teniendo en cuenta las opiniones de los artistas interesados,
Considerando, en consecuencia, que debería establecerse una estrecha colaboración entre arquitectos, maestros de obra y artistas, a fin de definir una estética de la calle que responda a las exigencias de la comunicación y contribuya eficazmente al establecimiento de nuevas y verdaderas relaciones entre el público y su marco de vida,
Teniendo en cuenta la diversidad de la situación de los artistas en los distintos países y en el seno de las comunidades donde despliegan su talento así como las significaciones diferentes de sus obras según las sociedades donde se producen,
Convencida, no obstante, de que a pesar de esas diferencias se plantean en todos los países cuestiones análogas relativas a la condición del artista que requieren una voluntad y una inspiración comunes para resolverlas y mejorar dicha condición, sobre la que versa la presente Recomendación,
Tomando nota de lo dispuesto en los convenios internacionales en vigor, relativos en especial a la propiedad literaria y artística y, en particular del Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y artísticas, y a la protección de los derechos de los intérpretes o ejecutantes, así como de las resoluciones de la Conferencia General, de las recomendaciones formuladas por las conferencias intergubernamentales de la UNESCO sobre las políticas culturales y de los convenios y recomendaciones aprobados por la Organización Internacional del Trabajo, cuya lista figura en el apéndice de esta Recomendación,
Habiendo examinado las propuestas relativas a la condición del artista, cuestión que constituye el punto 31 del orden del día de la presente reunión,
Después de haber decidido en su 20a reunión que el tema sería objeto de una recomendación a los Estados Miembros,

Aprueba, en el día de hoy, 27 de octubre de 1980, la presente
Recomendación:

La Conferencia General recomienda a los Estados Miembros que apliquen las siguientes disposiciones, adoptando, en forma de ley nacional o de otro modo, según las características de las cuestiones consideradas y las disposiciones constitucionales respectivas, las medidas necesarias para aplicar en los territorios bajo su jurisdicción los principios y normas formuladas en la presente Recomendación.
En los Estados que tienen un régimen constitucional federal o no unitario, la Conferencia General recomienda que, en lo relativo a las disposiciones de la presente Recomendación cuya aplicación compete a la acción legislativa de cada uno de los Estados, regiones, provincias o cantones que los integran o cualquier otra subdivisión territorial o política que, en virtud del sistema constitucional de la federación, no está obligada a tomar medidas
legislativas, se invite al gobierno federal a poner dichas disposiciones, acompañadas de un informe favorable, en conocimiento de las autoridades competentes de los Estados, regiones, provincias o cantones.
La Conferencia General recomienda a los Estados Miembros que pongan la presente Recomendación en conocimiento de las autoridades, instituciones y organizaciones que pueden contribuir a mejorar la condición del artista y a estimular la participación de éste en la vida y el desarrollo culturales.
La Conferencia General recomienda a los Estados Miembros que, en las fechas y según las modalidades que determinará, le informen sobre las medidas tomadas para aplicar la presente Recomendación.

Definiciones

A los efectos de la presente Recomendación:
1.       Se entiende por “artista” toda persona que crea o que participa por su interpretación en la creación o la recreación de obras de arte, que considera su creación artística como un elemento esencial de su vida, que contribuye así a desarrollar el arte y la cultura, y que es reconocida o pide que se la reconozca como artista, haya entrado o no en una relación de trabajo u otra forma de asociación
2.       La palabra “condición” designa, por una parte, la posición que en el plano moral se reconoce en la sociedad a los artistas antes definidos, sobre la base de la importancia atribuida a la función que habrán de desempeñar y, por otra parte, el reconocimiento de las libertades y los derechos, incluidos los derechos morales, económicos y sociales, en especial en materia de ingresos y de seguridad social de que los artistas deben gozar.

I.                   Campo de aplicación

La presente recomendación se aplica a todos los artistas comprendidos en la definición del párrafo 1 del artículo 1, cualquiera que sea la disciplina o la forma de arte que dichos artistas practiquen. Se aplica entre otros, a todos los artistas autores y creadores en el sentido de la Convención universal sobre derecho de autor y del Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y artísticas, así como a los ejecutantes e intérpretes en el sentido de la Convención de Roma sobre la protección de los artistas intérpretes o ejecutantes, los productores de fonogramas y los organismos de radiodifusión.

II.                Principios rectores

1.       Los Estados Miembros, reconociendo que el arte refleja, conserva y enriquece la identidad cultural y el patrimonio espiritual de las diferentes sociedades, constituye una forma universal de expresión y de comunicación y, como denominador común de las diferencias étnicas, culturales o religiosas recuerda a cada cual el sentimiento de pertenecer a la comunidad humana, deberían en consecuencia, y con estos fines, asegurar el acceso al arte a toda la población.
2.       Los Estados Miembros deberían fomentar todas las actividades encaminadas a poner de relieve la contribución de los artistas al desarrollo cultural, especialmente por medio de la enseñanza, los medios de comunicación de masas, así como la contribución de los artistas a la utilización cultural del tiempo libre.
3.       Los Estados Miembros, reconociendo el papel esencial que desempeña el arte en la vida y el desarrollo del ser humano y de la sociedad, tienen el deber de proteger, defender y ayudar a los artistas y a su libertad de creación. Con ese fin,
deberían hacer lo necesario para estimular la creatividad artística y la manifestación de talentos, en particular adoptando medidas encaminadas a asegurar la libertad al artista, que de otro modo no podría cumplir su misión fundamental, y a fortalecer su condición mediante el reconocimiento de su derecho a gozar del fruto de su trabajo;
deberían esforzarse, con todas las medidas apropiadas, por aumentar la participación del artista en las decisiones relativas a la calidad de la vida;
demostrar y confirmar, por todos los medios a su alcance, que las actividades artísticas tienen que desempeñar un papel en el esfuerzo de desarrollo global de las naciones para forjar una sociedad más humana y más justa y para lograr una vida en común pacífica y espiritualmente rica.
4.       Los Estados Miembros deberían asegurar a los artistas, si es necesario mediante medidas legislativas apropiadas, la libertad y el derecho de constituir las organizaciones sindicales y profesionales que prefieran y de afiliarse a ellas, si lo desean, y deberían procurar que las organizaciones que representen a los artistas tuvieran la posibilidad de participar en la elaboración de las políticas culturales y laborales, incluida la formación profesional de los artistas, así como en la determinación de sus condiciones de trabajo.
5.       En todos los niveles adecuados de la planificación nacional en general, y de la planificación de las actividades culturales en particular, los Estados Miembros deberían tomar, especialmente mediante una estrecha coordinación de su política cultural, educativa y laboral, todas las medidas encaminadas a definir una política de ayuda y apoyo material y moral a los artistas y hacer lo necesario para que se informe a la opinión pública acerca de la justificación y necesidad de dicha política. Con este fin, la educación debería dar a la sensibilidad artística el lugar que le corresponde para formar al público y ponerle en condiciones de apreciar las obras del artista. Sin perjuicio de los derechos que se le deben reconocer en virtud de la legislación sobre derecho de autor, incluido el droit de suite cuando no esté comprendido en aquélla, y de la legislación sobre asuntos conexos, los artistas deberían gozar de una condición equitativa y su profesión debería estar rodeada de la consideración que merece. Sus condiciones de trabajo y de empleo deberían ser tales que los artistas pudieran consagrarse plenamente a sus actividades artísticas si así lo desearan.
6.       Dado que la libertad de expresión y comunicación es la condición esencial de toda actividad artística, los Estados Miembros deberían procurar que los artistas gocen sin equívoco de la protección prevista en la materia por la legislación internacional y nacional relativa a los derechos humanos.
7.       Teniendo en cuenta el papel que desempeña la actividad y la creación artística en el desarrollo cultural y global de las naciones, los Estados Miembros deberían crear las condiciones adecuadas para que los artistas pudieran participar plenamente, a título individual o por conducto de organizaciones sindicales y profesionales, en la vida de las comunidades en las que ejercen su arte. Deberían asimismo asociar a los artistas a la elaboración de las políticas culturales locales y nacionales, destacando de esta manera su importante contribución, tanto en lo que respecta a su propia sociedad corno en la perspectiva del progreso general de la humanidad.
8.       Los Estados Miembros deberían procurar que toda persona, sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, y condición económica o linaje, tenga la misma posibilidad de adquirir y desarrollar la formación necesaria para lograr su plena realización y el ejercicio de sus facultades artísticas y para obtener un empleo y ejercer su profesión sin discriminación.

III.             La vocación y la formación del artista

1.       Los Estados Miembros deberían fomentar, sobre todo en las escuelas y desde la edad más temprana, todas las medidas encaminadas a revalorizar la creación artística, así como el descubrimiento y la afirmación de las vocaciones artísticas, sin olvidar por ello que una estimulación eficaz de la creatividad artística exige que el talento reciba la formación profesional necesaria para realizar obras de calidad. Con tal objeto, los Estados Miembros deberían:
a)      adoptar todas las disposiciones necesarias a fin de ofrecer una enseñanza capaz de estimular la vocación y el talento artísticos;
b)      adoptar, conjuntamente con los artistas, toda medida útil para lograr que la enseñanza conceda el lugar que corresponde al desarrollo de la sensibilidad artística y contribuya así a la formación de públicos abiertos a la expresión del arte en todas sus formas;
c)      adoptar, cada vez que sea posible, medidas encaminadas a crear o desarrollar la enseñanza de determinadas disciplinas artísticas;
d)      tratar, mediante estímulos tales como la concesión de becas o licencias de estudio retribuidas, que los artistas tengan la posibilidad de actualizar sus conocimientos dentro de su disciplina o en especialidades y materias conexas, perfeccionarse en el plano técnico, establecer relaciones favorables a la creatividad y adquirir nuevos conocimientos para poder acceder a otras ramas de la actividad artística y trabajar en ellas. Con este fin, los Estados Miembros deberían conceder facilidades adecuadas y procurar, si es necesario, que se mejoren y amplíen las existentes;
e)      adoptar y desarrollar políticas y programas de orientación y de formación profesional globales y coordinados en los que se tenga en cuenta las condiciones particulares de los artistas en materia de empleo, de manera que aquéllos puedan acceder, si es necesario, a otros sectores de actividad;
f)       estimular la participación de los artistas en la restauración. conservación y utilización del patrimonio cultural en su más amplio sentido y, proporcionarles los medios de transmitir a las generaciones futuras los conocimientos artísticos de que son depositarios;
g)      reconocer la importancia que tienen en la esfera de la formación artística o artesanal las formas tradicionales de transmisión del saber, en especial las prácticas de iniciación de diversas comunidades, y tomar todas !as medidas necesarias para protegerlas y atentarlas;
h)      reconocer que la enseñanza artística no debe estar separada de la práctica del arte vivo y procurar orientarla de tal manera que !os establecimientos culturales tales corno los teatros, talleres de artes plásticas, entidades de radio y televisión, etc., desempeñen un papel importante en ese tipo de formación y aprendizaje;
i)        tomar especialmente en consideración el desarrollo de la creatividad femenina y fomentar las agrupaciones y organizaciones que tengan por objeto promover el papel de la mujer en las diversas ramas de la actividad artística;
j)        reconocer que la vida artística y la práctica de las artes tienen una dimensión internacional y proporcionar en consecuencia, a las personas que se dedican a las actividades artísticas, los medios necesarios (sobre todo becas de viaje y de estudios) para que puedan tener un contacto vivo y profundo con otras culturas;
k)      tomar todas las medidas pertinentes para favorecer la libertad de movimiento de los artistas en el plano internacional, y no coartar la posibilidad de que ejerzan su arte en el país que deseen, procurando, al mismo tiempo, que ello no perjudique el desarrollo del talento endógeno y las condiciones de trabajo y de empleo de los artistas nacionales;
l)        prestar especial atención a las necesidades de los artistas tradicionales facilitándoles, sobre todo, los viajes dentro de su país y fuera de él, al servicio del desarrollo de las tradiciones locales.
2.       En la medida de lo posible y sin menoscabo de la libertad y la independencia de que deben disfrutar los artistas y educadores, los Estados Miembros deberían tomar o apoyar las iniciativas pedagógicas destinadas a dar a los artistas durante su formación una conciencia más auténtica de la identidad cultural de su comunidad, incluidos la cultura tradicional y el folklore, para contribuir así a la afirmación o el redescubrimiento de esa identidad cultural y de esas culturas.

IV.            Condición social

Los Estados Miembros deberían promover y proteger la condición del artista alentando las actividades artísticas, incluida la innovación y la investigación, como servicios que se prestan a la comunidad.
Deberían asegurar las condiciones necesarias para el respeto y el desarrollo de la obra del artista y las garantías económicas a que tiene derecho como trabajador cultural.
Los Estados Miembros deberían:
1.       Otorgar a los artistas un reconocimiento público en la forma en que mejor convenga a su medio cultural respectivo y, cuando todavía no existe o resulta insuficiente, crear un sistema que pueda dar al artista el prestigio al que tiene el derecho de aspirar.
2.       Velar por que el artista goce de los derechos y la protección previstos por la legislación internacional y nacional relativa a los derechos humanos.
3.       Tratar de tomar las medidas pertinentes para que los artistas gocen de los derechos conferidos a un grupo comparable de la población activa por la legislación nacional e internacional en materia de empleo, de condiciones de vida y de trabajo, y velar por que, en lo que a ingresos y seguridad social se refiere, el artista llamado independiente goce, dentro de límites razonables, de protección en materia de ingresos y de seguridad social.
4.       Reconocer la importancia de la protección internacional de los derechos de los artistas con arreglo a los convenios y convenciones existentes y en especial el Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y artísticas, la Convención universal sobre derecho de autor y la Convención de Roma sobre la protección de los artistas intérpretes o ejecutantes, los productores de fonogramas y los organismos de radiodifusión, y tomar todas las medidas que proceda para ampliar su campo de aplicación, su alcance y eficacia, sobre todo, en el caso de los Estados Miembros que todavía no lo han hecho, estudiando la posibilidad de que éstos adhieran a dichos instrumentos.
5.       Reconocer el derecho de las organizaciones profesionales y los sindicatos de artistas de representar y defender los intereses de sus miembros, y permitirles asesorar a las autoridades públicas sobre las medidas que convendría tomar para estimular la actividad artística y asegurar su protección y desarrollo.

V.               Empleo y condiciones de trabajo y de vida del artista; organizaciones profesionales y sindicales

1.       En vista de la necesidad de acrecentar el prestigio social de los artistas otorgándoles en el plano moral y material el apoyo adecuado a fin de remediar sus dificultades, se invita a los Estados Miembros a:
a)      prever medidas para prestar apoyo a los artistas al principio de su carrera, particularmente en el periodo inicial en el que intentan dedicarse totalmente a su arte;
b)      fomentar el empleo de los artistas en su disciplina, destinando sobre todo una parte de los gastos públicos a trabajos artísticos;
c)      fomentar las actividades artísticas en el marco general del desarrollo y estimular la demanda pública y privada de los productos de la actividad artística, a fin de incrementar la oferta de empleos remunerados para los artistas, por medio de subvenciones a entidades artísticas, encargos a los artistas, la organización de manifestaciones artísticas en los planos local, regional o nacional y también por medio de la creación de fondos para (la proyección de) las artes;
d)      determinar los empleos remuneradores que podrían confiarse a los artistas sin menoscabo de su talento, su vocación y su libertad de expresión y comunicación, y permitir, en particular:
i.                     la integración de artistas en las categorías apropiadas de la educación y de los servicios sociales a nivel nacional y local, así como en las bibliotecas, los museos, los conservatorios y otras instituciones públicas;
ii.                   acrecentar la participación de poetas y escritores en las actividades generales de traducción de obras literarias extranjeras;
e)      fomentar el desarrollo de las infraestructuras necesarias (museos, salas de concierto, teatros, o cualquier otro recinto), que puedan favorecer la difusión de las artes y las relaciones de los artistas con el público;
f)       estudiar la posibilidad de crear, en el marco de la política o de los servicios de empleo, mecanismos que permitan ayudar a los artistas a encontrar empleo y asociarse al Convenio sobre agencias retribuidas de colocación (revisado) n° 96 de la Organización Internacional del Trabajo, que figura en el apéndice de esta Recomendación.
2.       En el marco de una política general de estímulo de la creatividad artística, del desarrollo cultural, de la promoción y el mejoramiento de las condiciones de empleo, en la medida en que ello sea posible en la práctica y en interés del artista, se invita a los Estados Miembros a:
a)      fomentar y facilitar la aplicación a los artistas de las normas definidas a favor de diversos grupos de la población activa, y garantizarles todos los derechos de que gozan los correspondientes grupos en materia de condiciones de trabajo;
b)      buscar los medios de extender a los artistas la protección jurídica relativa a las condiciones de trabajo y empleo tal como la han definido las normas de la Organización Internacional del Trabajo y en especial las relativas a:
i.                     las horas de trabajo, el descanso semanal y las licencias con sueldo en todas las esferas o actividades, sobre todo para los artistas intérpretes o ejecutantes, equiparando las horas dedicadas a los desplazamientos y los ensayos a las de interpretación pública o de representación;
ii.                   la protección de la vida, de la salud y del medio de trabajo;
c)      tomar en consideración, en lo que atañe a los locales donde trabajan los artistas, y velando por la salvaguardia del patrimonio arquitectónico y la calidad del medio ambiente y las normas relativas a la higiene y la seguridad, los problemas específicos de los artistas al aplicar los reglamentos sobre acondicionamiento de los locales cuando sea en interés de la actividad artística;
d)      prever, cuando sea necesario, y cuando no puedan respetarse las normas relativas a las cuestiones mencionadas en el párrafo 2 b) i) de esta sección, por razones relacionadas con la naturaleza de la actividad artística desplegada o de la condición del empleo, formas de compensación apropiadas en favor del artista, preferentemente en consulta con las organizaciones que representan a los artistas y a sus empleadores;
e)      tener en cuenta el hecho de que los sistemas de participación en forma de salarios diferidos o de participación en los beneficios de la producción pueden perjudicar los derechos de los artistas en lo que se refiere a sus ingresos reales y a sus garantías sociales, y adoptar en consecuencia las medidas apropiadas para proteger esos derechos.
3.       En el marco de una toma en consideración específica del niño artista, se invita a los Estados Miembros a que tengan en cuenta las disposiciones de la Declaración de Derechos del Niño de las Naciones Unidas.
4.       Reconociendo el papel que desempeñan las organizaciones profesionales y sindicales en la defensa de las condiciones de empleo y de trabajo, se invita a los Estados Miembros a tomar medidas adecuadas para:
a)      respetar y hacer respetar las normas relativas a la libertad sindical, al derecho de sindicarse y a la negociación colectiva enunciadas en los convenios internacionales del trabajo que figuran en el apéndice de esta Recomendación, y lograr que se apliquen a los artistas esas normas y los principios generales en que se basan;
b)      fomentar la libre creación de tales organizaciones en sectores donde no existen;
c)      dar a todas las organizaciones nacionales o internacionales de artistas, sin menoscabo del derecho y de la libertad de asociación, la posibilidad de cumplir plenamente su cometido.
5.       Se invita a los Estados Miembros a que se esfuercen, dentro de sus respectivos medios culturales, por dispensar a los artistas asalariados o independientes la misma protección social que habitualmente se concede a otras categorías de trabajadores asalariados o independientes. Deberían preverse medidas para garantizar una protección social adecuada a los miembros de la familia a cargo. El sistema de seguridad social que los Estados Miembros hayan de adoptar, mejorar o completar, debería tener en cuenta la especificidad de la actividad artística, caracterizada por la intermitencia del empleo y las variaciones bruscas de los ingresos de muchos artistas, sin que ello entrañe limitación de la libertad de crear, editar y difundir su obra.
En este contexto, los Estados Miembros deberían estudiar la adopción de modalidades especiales de financiamiento de la seguridad social de los artistas, por ejemplo, recurriendo a nuevas formas de participación económica, ya sea de los poderes públicos, ya de las empresas que comercializan o explotan los servicios o las obras de los artistas.
6.       Reconociendo de manera general el retraso de las legislaciones nacionales e internacionales relativas a la condición del artista frente al progreso técnico general, al desarrollo de los medios de comunicación de masas, la reproducción mecánica de las obras de arte, las interpretaciones y las ejecuciones, la formación del público y el papel decisivo desempeñado por la industria cultural, se invita a los Estados Miembros en cuanto proceda, a adoptar medidas apropiadas para:
a)      asegurar que el artista sea remunerado por la distribución y la explotación comercial de su obra, y tomar medidas para que conserve el control sobre esa obra frente a los peligros de la explotación, modificación, o distribución no autorizadas;
b)      prever, en lo posible, un sistema que garantice derechos morales y materiales exclusivos para proteger a los artistas frente a los perjuicios que pudieran sufrir a causa del desarrollo técnico de los nuevos medios de comunicación y de reproducción y de las industrias culturales, en particular para establecer los derechos de los intérpretes y ejecutantes, comprendidos los artistas de circo, de variedades y marionetas. Convendría tener en cuenta al respecto las disposiciones de la Convención de Roma y, en lo que atañe a los problemas planteados al introducirse la difusión por cable y los videogramas, la recomendación aprobada en 1979 por el Comité Intergubernamental de la Convención de Roma;
c)      resarcir a los artistas de los perjuicios que pudieran sufrir a causa del desarrollo técnico de los nuevos medios de comunicación, de reproducción y de las industrias culturales favoreciendo, por ejemplo, la publicidad y la difusión de sus obras, y la creación de empleos;
d)      velar por que las industrias culturales beneficiarias de los cambios tecnológicos, sobre todo los organismos de radio y televisión y las empresas de reproducción mecánica participen en el esfuerzo de fomento y estímulo de la creación artística, en especial en forma de creación de empleos, publicidad, difusión, pago de derechos y cualquier otra forma que se juzgue equitativa para los artistas;
e)      ayudar a los artistas y a las organizaciones de artistas a remediar los efectos adversos de las nuevas tecnologías sobre el empleo o las posibilidades de trabajo de los artistas.
7.
a)      En vista del evidente carácter aleatorio de los ingresos de los artistas y de sus fluctuaciones bruscas, del carácter particular de la actividad artística y de que muchos oficios artísticos sólo se pueden ejercer en un periodo relativamente breve de la vida, se invita a los Estados Miembros a prever, para ciertas categorías de artistas, la concesión de un derecho de pensión según la duración de su carrera y no la edad, y hacer que el sistema fiscal tenga en cuenta las condiciones particulares de su trabajo y de su actividad;
b)      para preservar la salud y prolongar la actividad profesional de ciertas categorías de artistas (por ejemplo, artistas de ballet, bailarines, cantantes) se invita a los Estados Miembros a prever en su favor una asistencia médica adecuada no sólo en caso de incapacidad de trabajo, sino también a los efectos de prevención de enfermedad, y a considerar la posibilidad de emprender estudios sobre los problemas de salud propios de las profesiones artísticas;
c)      dado que una obra de arte no debe considerarse como bien de consumo ni como inversión, se invita a los Estados Miembros a estudiar la posibilidad de suprimir los impuestos indirectos sobre el precio de una obra de arte o de una representación artística a nivel de su creación, su difusión o su primera venta, en beneficio de los artistas o del desarrollo de las artes.
8.       Teniendo en cuenta la importancia creciente de los intercambios internacionales de obras de arte y de los contactos entre artistas y la necesidad de fomentarlos, se invita a los Estados Miembros a que, individual o colectivamente, y sin menoscabar el desarrollo de las culturas nacionales:
a)      aseguren una circulación más libre de dichas obras, en especial mediante la agilización de los controles aduaneros y las exenciones de derechos de aduana, especialmente en lo relativo a la importación temporaria;
b)      tomen medidas para fomentar los viajes y los intercambios internacionales de artistas, teniendo en cuenta las necesidades de los artistas nacionales en gira.

VI.            Políticas culturales y participación

De conformidad con los párrafos III.7 y V.7 de la presente Recomendación, en la formulación y ejecución de su política cultural los Estados Miembros deberían esforzarse por tomar las medidas adecuadas para tener en cuenta la opinión de los artistas y de las organizaciones profesionales y sindicales que los representen, así como la del conjunto de la población conforme al espíritu de la recomendación de la UNESCO relativa a la participación y la contribución de las masas populares en la vida cultural. Con este fin, se invita a los Estados Miembros a que tomen las medidas necesarias para que los artistas y sus organizaciones participen en las deliberaciones, en la toma de decisiones, y luego en la aplicación de las medidas encaminadas sobre todo a:
a)      mejorar la situación del artista en la sociedad, mediante medidas relativas a las condiciones de empleo, de trabajo y de vida del artista, el apoyo material y moral que presten los poderes públicos a las actividades artísticas y la formación profesional del artista;
b)      fomentar la cultura y las artes en la comunidad, por ejemplo, mediante medidas relativas al desarrollo cultural, a la protección y revalorización del patrimonio cultural (comprendido el folklore y las otras actividades de los artistas tradicionales), la identidad cultural ciertos aspectos de los problemas del medio ambiente y de la utilización del tiempo libre, y el lugar de la cultura y las artes en la educación;
c)      promover la cooperación cultural internacional, por ejemplo, mediante medidas relativas a la difusión y la traducción de obras, a los intercambios de obras y personas, y a la organización de manifestaciones culturales regionales o internacionales.

VII.         Utilización y aplicación de la presente Recomendación

1.       Los Estados Miembros deberían esforzarse por ampliar y completar su propia acción en lo que concierne a la condición del artista, cooperando con todos los organismos nacionales e internacionales cuya actividad se relaciona con los objetivos de la presente Recomendación, sobre todo con las comisiones nacionales para la UNESCO, las organizaciones nacionales e internacionales de artistas, la Oficina Internacional del Trabajo y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.
2.       Los Estados Miembros deberían, por los medios más apropiados, apoyar la acción de los organismos mencionados que representan a los artistas y obtener su cooperación profesional, para que éstos puedan beneficiarse de las disposiciones de la presente Recomendación, y se les reconozca plenamente la condición que la motiva.

VIII.      Ventajas adquiridas

Cuando los artistas gocen, en ciertos campos, de una condición más favorable que la prevista en la presente Recomendación, las disposiciones de esta última no podrán invocarse en ningún caso para restringir las ventajas ya adquiridas o modificadas directa o indirectamente.

Anexo

A.     Declaración Universal de Derechos Humanos

Artículo 22
Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.
Artículo 23
1)      Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
2)      Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3)      Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
4)      Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.
Artículo 24
Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.
Artículo 25
1)      Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
2)      La maternidad y la infancia tienen derechos a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.
Artículo 27
1)      Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
2)      Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.
Artículo 28
Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

B.     Pacto internacional de los derechos económicos, sociales y culturales

Artículo 6
1)      Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho a trabajar, que comprende el derecho de toda persona a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente escogido o aceptado, y tomarán medidas adecuadas para garantizar este derecho.
2)      Entre las medidas que habrá de adoptar cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto para lograr la plena efectividad de este derecho deberá figurar la orientación y formación técnico-profesional, la preparación de programas y técnicas encaminadas a conseguir un desarrollo económico, social y cultural constante y la ocupación plena y productiva, en condiciones que garanticen las libertades políticas y económicas fundamentales de la persona humana.

Artículo 15

1)         Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a:
participar en la vida cultural;
gozar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones;
beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales que le corresponden por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.
2)         Entre las medidas que los Estados Partes en el presente Pacto deberán adoptar para asegurar el pleno ejercicio de este derecho, figurarán las necesarias para la conservación, el desarrollo, y la difusión de la ciencia y de la cultura.
3)         Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la indispensable libertad para la investigación científica y para la actividad creadora.
4)         Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen los beneficios que derivan del fomento y desarrollo de la cooperación y de las relaciones internacionales en cuestiones científicas y culturales.

C.   Declaración de los principios de la cooperación cultural internacional

Artículo 3
La cooperación cultural internacional abarcará todas las esferas de las actividades intelectuales y creadoras en los campos de la educación, la ciencia y la cultura.
Artículo 4
Las finalidades de la cooperación cultural internacional, en sus diversas formas – bilateral o multilateral, regional o universal – son:
1)         Difundir los conocimientos, estimular las vocaciones y enriquecer las culturas;
2)         Desarrollar las relaciones pacíficas y la amistad entre los pueblos, llevándolos a comprender mejor sus modos de vida respectivos;
3)         Contribuir a la aplicación de los principios enunciados en las declaraciones de las Naciones Unidas a que se hace referencia en el preámbulo de la presente declaración;
4)         Hacer que todos los hombres tengan acceso al saber, disfruten de las artes y de las letras de todos los pueblos, se beneficien de los progresos logrados por la ciencia en todas las regiones del mundo y de los frutos que de ellos derivan, y puedan contribuir, por su parte, al enriquecimiento de la vida cultural;
5)         Mejorar en todas las regiones del mundo las condiciones de la vida espiritual del hombre y las de su existencia material.

 

 

 

 

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